ALGUNAS IDEAS PARA LA COCINA DE UNA PERSONA CELÍACA

La creatividad y la eficiencia en la cocina están bien premiadas, pero es bastante necesaria en la dieta de alguien celíaco ya que la dieta puede parecer limitada en un principio, por lo que hay que darle un toque innovador para que la comida sea aún mejor cada día.

Disfrutar de la comida es uno de los encantos que tiene la cocina. Al ser una persona celíaca, he aprendido que cocinar es un arte que requiere de tener buenas herramientas y la disposición para utilizarlas. Siempre es bueno recurrir a nuevos trucos para que la cocina sea aún más sabrosa.

Herramientas y destrezas imprescindibles en una cocina

Aunque no lo parezca, una persona que no estudia cocina sí debería tener una formación en la higiene alimentaria. Estudiar para sacar el carnet de manipulador de alimentos es una manera de adquirir buenas prácticas de higiene en la cocina que normalmente no tenemos en cuenta.

Comprar, almacenar y manipular los alimentos es un tema más delicado de lo que consideramos en un principio. Algunas de las enfermedades que adquirimos, en especial del estómago, y que no sabemos de dónde proceden se deben a que los alimentos se contaminaron en algún punto antes de ser consumidos. Esto se puede evitar teniendo una preparación sobre cómo se deben gestionar los alimentos.

Lo más básico incluye lavarlos siempre antes de almacenarlos, incluso si van al congelador, para que duren más tiempo en buen estado. Por otra parte, la comida se daña más rápidamente de lo que creemos en el frigorífico, y a veces, consumimos cosas que ya estaban vencidas, lo que puede causar un malestar estomacal. La idea es adquirir buenas prácticas de higiene que vendrán bien para nuestra propia salud.

La batería es un elemento vital en una cocina, dependiendo de la que tengamos en casa podremos hacer o no diferentes platos, por lo que disponer de variedad en este tipo de elementos de la casa es siempre bienvenida. Los accesorios de cocina adecuados hacen que sea mucho más sencillo y rápido preparar cualquier receta.

Las ollas a presión son algo que no deberían faltar en ninguna cocina. Se utilizan mucho para cocer legumbres rápidamente, algo que consumimos mucho las personas celíacas, debido a su alto contenido nutricional y que no contienen gluten. Si no se utiliza una olla a presión para esto la cocción puede llegar a durar varias horas.

De la misma manera, las pinzas, la espátula, los guantes, ollas de varios tamaños, entre otros accesorios, hacen que cocinar sea más divertido. En lugar de tener que idear algún plan para que los platos salgan perfectos, lo mejor es tener el equipo correcto y utilizarlo de la forma apropiada.

Mientras más complementos de cocina tengamos, mayor variedad de recetas podremos hacer. Esto es muy importante para nosotros, los celíacos, porque nuestra dieta es algo limitada y no podemos comer en todos los sitios que deseamos, por lo que nos toca hacer nuestros propios platos.

Por ejemplo, el pan sin gluten es una de las recetas más ricas y fáciles que podemos hacer en casa teniendo las herramientas adecuadas. Las amasadoras son de lo más útiles para hacer pan en nuestros hogares.

El pan casero, en general, requiere de mucho esfuerzo y tiempo, pero esto cambia de forma radical con una amasadora. Básicamente, el tiempo de preparación incluye únicamente el de la fermentación y el horno porque la parte del amasado se hace en modo automático y bastante rápido, que es lo que en general toma más tiempo.

Un plato nuevo que incorporar a nuestras filas

Quizás, a veces te cueste saber qué preparar para el almuerzo, y más cuando hay visitas y no deseas cocinar sólo para ti y luego para los invitados. Hay varios platos que puedes hacer, pero una ocasión especial requiere de una comida igual de especial.

El cocido madrileño, uno de los platos más sabrosos que tenemos, es perfecto para servir a varias personas a la vez. Podría llegar a ser el as bajo la manga al que recurrir cuando no se te ocurre nada y tienes visitas al día siguiente, ya que lo puedes preparar con lo que tengas en la nevera.

Para quién no lo conozca, consiste en tres aspectos. El primero es disponer del caldo donde se cocinarán los otros dos, y que irá acompañado de fideos. El segundo será un plato con garbanzos, patatas, zanahoria y el relleno hecho con huevos y pan rallado, en forma de croquetas fritas. Y el último aspecto consistirá en las carnes troceadas: chorizo, morcilla, jamón, pollo y los huesos de caña.

ESPESAR EL CALDO DE LAS LEGUMBRES

TRUCOS Y CONSEJOS DE COCINA

Si el caldo del guiso de legumbres que estás preparando te queda demasiado líquido y quieres espesarlo, machaca unas cuántas de las legumbres del guiso en un mortero o aplástalas con una cuchara contra las paredes de la misma olla en la que las hayas preparado. Una vez machacadas, incorpóralas y deja el guiso al fuego 3 minutos más y verás como espesa. Si no espesa lo suficiente, repite la operación con unas pocas legumbres más.